Aprendizaje activo: neurociencia y marcos prácticos para su campus

Con una entrevista exclusiva en la Fundación Universitaria del Área Andina

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Neurociencia y educación

¿Has visto alguna vez cómo un aula pasa del silencio más absoluto a una participación total y entusiasta? Eso es exactamente lo que ocurrió en la Universidad de Edimburgo, donde el cambio hacia el aprendizaje activo aumentó la participación de los estudiantes en un 30 % en un solo semestre (Wooclap x Edimburgo).

Entonces, ¿cuál es el motivo de este cambio? La neurociencia aplicada a la educación transforma los conocimientos científicos en técnicas que puedes adoptar de verdad en tu próxima clase.

Puntos clave: 

  • La neuroeducación es un campo multidisciplinar que estudia cómo aprende el cerebro y cómo aplicar estos conocimientos al aprendizaje en el aula.
  • Desde el siglo XIX, la investigación ha demostrado cómo la atención, la repetición, el feedback y las emociones moldean lo que los alumnos aprenden y retienen.
  • Los profesores pueden aplicar estos principios mediante el compromiso activo, la práctica espaciada y el retorno sobre el error. Estas estrategias están validadas por estudios en el campo de las ciencias del aprendizaje.
  • Wooclap ayuda a los profesores a adaptar su enseñanza gracias a las neurociencias, con más de 20 tipos de preguntas interactivas basadas en los cuatro pilares del aprendizaje de S. Dehaene.

¿Qué es la neuroeducación?

La neurociencia educativa es el estudio de cómo el cerebro aprende y funciona, aplicado directamente a la enseñanza y la práctica en el aula.

Esta disciplina, también conocida como neurociencias para la educación, se basa en los descubrimientos científicos sobre el cerebro para ayudar a los estudiantes a aprender mejor.

Sus principales áreas de interés son la atención, la memoria, la función ejecutiva y el contexto emocional del aprendizaje. Todos estos elementos moldean la manera en que los alumnos procesan y retienen la nueva información. Bien utilizada, la neuroeducación permite comprender por qué y cómo funciona un método de enseñanza, y no solo si funciona.

En qué se diferencia de las neurociencias cognitivas y de la psicología de la educación

Estos dos campos afines suelen confundirse con la neuroeducación. Para distinguir estos conceptos, podemos usar la metáfora de un árbol genealógico:

  • Las neurociencias cognitivas estudian cómo funciona el cerebro, cómo procesa la información, cómo recuerda y cómo aprende.
  • La psicología de la educación explora los procesos de aprendizaje y el compromiso de los estudiantes en el aula.
  • La neuroeducación combina ambas. Transforma las neurociencias cognitivas y la psicología de la educación en estrategias de enseñanza probadas y validadas científicamente.

Para los profesores y diseñadores instruccionales, el valor es claro. Obtienes estrategias de enseñanza basadas en ciencia cerebral real.

Un enfoque que ha evolucionado con el tiempo

La relación entre las ciencias cognitivas y la educación no es algo nuevo. Los primeros investigadores empezaron a estudiar cómo el cerebro moldea el aprendizaje ya en el siglo XIX. Con el paso del tiempo, esta curiosidad se transformó en un campo científico.

El primer curso universitario de psicología de la educación se impartió en 1839 en la Universidad de Nebraska. Paralelamente, otros investigadores comenzaron a publicar artículos y estudios científicos. Sin embargo, quedaba una pregunta en el aire: ¿cómo aprende el cerebro realmente?

El gran punto de inflexión llegó a finales de la década de 1990. En ese momento surgió el movimiento Mind, Brain and Education (MBE), liderado por investigadores como Kurt Fischer en Harvard. Su enfoque defendía que los científicos, los educadores y los estudiantes debían trabajar como verdaderos aliados. El objetivo era ayudar a los profesores a guiar la investigación, en lugar de limitarse a recibir sus conclusiones.

Hoy en día, la neuroeducación se estudia en todo el mundo. Instituciones como el Centre for Educational Neuroscience de Londres reúnen a científicos del cerebro, psicólogos y docentes.

La misión no ha cambiado a lo largo de los años: hacer que la investigación sea útil para los profesores, los alumnos y los diseñadores pedagógicos.

Un estudiante de anatomía utiliza una actividad de emparejamiento de Wooclap en su teléfono para identificar los músculos del hombro, ilustrando la práctica de recuperación en el aprendizaje activo.

Algunos principios clave que debes conocer

Atención y memoria de trabajo

El aprendizaje comienza con la atención. Si tu cerebro no nota algo, no puede recordarlo. Una vez captada la atención, la información aterriza en la memoria de trabajo, el espacio de almacenamiento a corto plazo del cerebro. Es en ese instante cuando la función ejecutiva entra en juego: ayuda a tus alumnos a concentrarse y a filtrar la información.

Sin embargo, la memoria de trabajo tiene límites. Solo puede contener unos pocos elementos a la vez y durante un periodo corto. Las lecciones que incluyen demasiada información dejan a los estudiantes en una situación de confusión. Con el estrés o el cansancio, la capacidad de memorización disminuye.

Para los profesores, la conclusión es clara: primero atrae la atención y luego ayuda a retener la nueva información importante.

Compromiso activo y práctica de la recuperación

Por el contrario, un aprendizaje demasiado pasivo corre el riesgo de olvidarse rápidamente. El cerebro recuerda aquello en lo que trabaja de forma activa. Esto se llama compromiso activo y es uno de los principios más sólidos de las neurociencias educativas.

Una forma muy potente de compromiso activo es la práctica de la recuperación de información. Los alumnos recuerdan lo que han aprendido recurriendo a su memoria, en lugar de releer o volver a escuchar. Cada vez que los estudiantes recuperan una información, su memoria se fortalece y resulta más fácil recurrir a esos conocimientos la siguiente vez. Las conclusiones de varios estudios son contundentes: el compromiso activo desarrolla las habilidades de aprendizaje y el rendimiento académico.

¿Cómo se lleva esto a la práctica en tu aula? Puede ser, por ejemplo, a través de preguntas rápidas, breves tareas de escritura, resolución de problemas o explicaciones entre compañeros.

Feedback, consolidación y repetición espaciada

Después del compromiso activo, tres principios completan el ciclo de aprendizaje: el feedback, la consolidación y la práctica espaciada.

  • El feedback indica al cerebro si la comprensión es correcta o no. Sin él, los errores se vuelven permanentes. Cuanto más rápido sea este retorno, más fácil será corregirlos.
  • La consolidación es el proceso lento mediante el cual la memorización pasa del corto al largo plazo, a menudo durante el sueño. Es en ese momento cuando el cerebro revive lo que tus alumnos han aprendido durante el día; un proceso que es posible gracias a la plasticidad cerebral. A medida que tus alumnos consolidan lo aprendido, las conexiones neuronales de su cerebro se fortalecen.
  • La práctica espaciada es un descubrimiento fundamental de las neurociencias cognitivas, respaldado por estudios realizados a lo largo de varios años. Las sesiones espaciadas construyen una memoria más sólida que los atracones de estudio de última hora. El cerebro de tus alumnos necesita tiempo entre cada sesión para asentar la nueva información en el sistema de memoria a la que llamamos de largo plazo.

El papel de la emoción y la interacción social en el aprendizaje

El aprendizaje no consiste solo en memorizar datos; las emociones desempeñan un papel fundamental. Las emociones positivas (como la curiosidad, el interés y la seguridad) están vinculadas a la mejora de la memoria y de la motivación. En cambio, las emociones negativas (como el estrés, la ansiedad o el miedo) bloquean la capacidad de reflexión de los alumnos.

La interacción social también cuenta. El cerebro humano está programado para el aprendizaje compartido. Las conexiones sociales sólidas, los debates, la enseñanza entre compañeros y el feedback en directo son mucho más potentes que el trabajo individual. Estas dinámicas activan los sistemas cerebrales responsables de la memoria y el razonamiento, lo que ayuda a los estudiantes a construir juntos un conocimiento más profundo.

La lección para los profesores: un aula emocionalmente comprometido es más efectivo.

Ilustración de una cabeza con un engranaje y una mancuerna dentro, simbolizando la plasticidad cerebral y la idea de que el aprendizaje fortalece las conexiones neuronales.

Aplicando principios de neurociencia en los cursos

Diseñando entornos de aprendizaje amigables para el cerebro

Un aula amigable para el cerebro es aquella que trabaja con el cerebro. Todo empieza por el propio entorno.

Reduce las distracciones visuales y auditivas, ya que ambas desvían la atención de la lección. Asegúrate de que los alumnos puedan oír y ver claramente cada elemento. Programa pausas cortas: el cerebro consolida la nueva información durante estas fases, no solo durante la enseñanza. Estas pausas ayudan al cerebro de los estudiantes a dar sentido a lo aprendido.

La seguridad emocional también cuenta. Cuando los alumnos se sienten libres de cometer errores, su cerebro permanece abierto a la nueva información. En cambio, cuando temen equivocarse, el cerebro se cierra y el aprendizaje se ralentiza.

Pequeños cambios en la distribución de los asientos, la iluminación o el ritmo de las lecciones pueden influir radicalmente en cómo los alumnos se concentran y recuerdan.

Recuerdo activo, repetición espaciada y comprobaciones formativas

Aquí es donde los principios se encuentran con la práctica. Tres técnicas cuentan con un amplio respaldo de las neurociencias educativas:

  • La recuperación activa pide a los alumnos que recuerden información de su memoria en lugar de repasarla de forma pasiva. La forma más sencilla es una pregunta rápida: «¿Qué vimos en la última lección?». Otras opciones incluyen cuestionarios cortos, flashcards o preguntas entre compañeros.
  • La práctica espaciada transforma el efecto de espaciamiento en una rutina de enseñanza. En lugar de enseñar un concepto una sola vez, repásalo al cabo de un día, una semana y un mes. Cada repaso fortalece la memoria.
  • Las evaluaciones formativas son feedbacks rápidos durante la lección, como una encuesta, una tarea escrita o incluso levantar la mano. Te indican qué han entendido los alumnos y a qué se le debe prestar más atención.

Desmitificando el mito de los "estilos de aprendizaje"

Una de las ideas más comunes en la educación es también uno de los más engañosos. Los estilos de aprendizaje son uno de los neuromitos más famosos.

La teoría de los «estilos de aprendizaje» categoriza a los alumnos en aprendices visuales, auditivos o kinestésicos. Pretende que los profesores deberían adaptar las lecciones a cada tipo. Sin embargo, los datos de la investigación cerebral no han confirmado esta idea.

Las neurociencias demuestran que todos los alumnos se benefician de una combinación de enfoques pedagógicos. El cerebro retiene mejor cuando la información se transmite a través de múltiples canales como palabras, imágenes, ejemplos y práctica. Un único «estilo» no es suficiente.

La buena noticia: no necesitas diseñar lecciones diferentes para cada «tipo» de aprendiz. Las lecciones ricas y variadas logran captar la atención de cada alumno presente en el aula.

Wooclap, una plataforma de aprendizaje activo basada en la ciencia del aprendizaje

Los estudiantes levantan la mano durante una encuesta interactiva de Wooclap en una sala de conferencias universitaria, con las respuestas en vivo de los estudiantes mostradas en la pantalla.

Wooclap es una plataforma de aprendizaje activo construida sobre los principios de la neurociencia educativa. Cada funcionalidad está diseñada en torno a cómo el cerebro realmente aprende.

Los cuatro pilares de S. Dehaene del aprendizaje son fundamentales para Wooclap. Están presentes en cada tipo de pregunta e interacción en la plataforma. Con Wooclap, una encuesta rápida capta la atención y las preguntas de recuperación fomentan el compromiso activo. Puedes dar retroalimentación en vivo durante una lección y ayudar a los estudiantes a consolidar conocimientos y desarrollar habilidades con el tiempo.

Lo que distingue a Wooclap es su variedad de actividades. Wooclap ofrece más de 20 tipos de preguntas interactivas, dándote una herramienta para cada momento de la lección. Estos incluyen nubes de palabras, preguntas de opción múltiple, encuestas y "encontrar en la imagen." Puedes combinar y mezclar formatos para adaptarlos a cada lección. Diferentes formatos estimulan diferentes partes del cerebro y ayudan a tus estudiantes a aprender de manera más efectiva.

Esto no es solo una teoría. En la Universidad de Edimburgo, Wooclap ayudó a aumentar la participación de los estudiantes en un 30 % en un solo semestre. Como bien dicen nuestros clientes:

Wooclap da confianza a aquellos que podrían no hablar en clase, pero que escribirán y enviarán ideas y respuestas.

Esto responde a uno de los desafíos más comunes en la educación superior: lograr que los estudiantes más reservados participen en clase.

Este enfoque funciona más allá de las aulas. 360Learning usó Wooclap para su primer Regional Kick-Off (RKO) virtual global con 200 representantes de ventas a través de zonas horarias.

Lo que más me gustó de Wooclap fue lo sencillo que era de usar y lo rápido que hizo que todos participaran. La energía se mantuvo alta durante todo el tiempo, nadie fue solo un espectador.

Philippe Swamy, Gerente de Asociaciones

Para los profesores y diseñadores pedagógicos, Wooclap transforma las neurociencias en recursos prácticos que puedes utilizar de verdad en el aula y en los programas de formación. Cada pregunta, cada encuesta y cada interacción están diseñadas en función de cómo aprenden los estudiantes, mejorando tanto el compromiso como los resultados académicos.

Conclusión


Las neurociencias y la educación ya no son mundos separados. Décadas de investigación sobre el cerebro nos muestran ahora cómo la atención, la memoria y las emociones moldean la manera en que tus estudiantes aprenden. Cuando aplicas estos principios, las lecciones tienen un mayor impacto en tus alumnos, aumentando el compromiso y las competencias académicas.

No es necesario tener un título en neurociencias para enseñar de esta forma. Esto se puede poner en práctica con unas pocas técnicas sencillas y basadas en evidencias: la práctica de la recuperación, la práctica espaciada, el 'feedback' formativo y la seguridad emocional. Son pequeños cambios, pero marcan una diferencia real para tus estudiantes.

No se trata de cambiar tu forma de enseñar de la noche a la mañana, sino de aplicar lo que las neurociencias nos enseñan, lección tras lección. Los pequeños cambios se van sumando. Ahí es donde las neurociencias y la educación se encuentran de verdad para potenciar el aprendizaje.

FAQ

¿Cuál es la relación entre las neurociencias y la educación?

Las neurociencias educativas son el campo que conecta ambas disciplinas. Utilizan los descubrimientos de la investigación cerebral y las evidencias sobre el aprendizaje para lograr que la enseñanza en el aula sea más eficaz.

¿Cómo pueden los profesores aplicar los principios de la neurociencia en el aula?

Utilizando técnicas como la recuperación activa, la práctica espaciada y el 'feedback' inmediato durante las lecciones. Puedes ayudar a los alumnos a mantener la atención, evitar la sobrecarga de información y desarrollar sólidas habilidades de aprendizaje. Haz que el aula sea un espacio adaptado donde se pueda aprender de los errores con el objetivo de mejorar los resultados.

¿Es eficaz la teoría de los estilos de aprendizaje?

La teoría de los estilos de aprendizaje afirma que los alumnos aprenden mejor cuando la enseñanza se adapta a su estilo preferido. Sin embargo, ninguna evidencia científica respalda esta teoría. Enseñar a través de múltiples canales —como palabras, imágenes, ejemplos y práctica— funciona para todos los estudiantes.

¿Cuáles son los cuatro pilares del aprendizaje de Dehaene?

Se trata de la atención, el compromiso activo, el retorno de información (o 'feedback') y la consolidación. Identificados por Stanislas Dehaene, un neurocientífico cognitivo francés, estos cuatro pilares forman una estructura clara para diseñar mejores lecciones y potenciar las competencias académicas.

¿Qué es la Nueva Ciencia del Aprendizaje?

La Nueva Ciencia del Aprendizaje es un marco de investigación surgido de un artículo científico publicado en 2009 titulado «Foundations for a New Science of Learning» por Meltzoff, Kuhl, Movellan y Sejnowski en la revista Science. Este enfoque reúne descubrimientos de las neurociencias cognitivas, la psicología, el desarrollo humano y la educación. Su objetivo: diseñar una mejor enseñanza basada en lo que sabemos sobre el cerebro.

Autor

Sinta George

I'm the SEO/GEO & Content Officer at Wooclap, where I write for teachers and instructional designers. With a BA in English Language and Literature and a MSc in marketing and Digital Communication, I spend my days doing what I love the most: analyzing, writing and turning ideas into useful content.

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