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10 neuromitos más famosos

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Los 10 neuromitos más famosos de Philippe Lacroix

20.03.2019 • 10 minutos

10 neuromitos

¿Qué es un neuromito?

Los neuromitos son creencias erróneas sobre el funcionamiento del cerebro humano. Debido a las simplificaciones traídas por los medios, motivos políticos y comerciales, y la prisa de los investigadores por publicar resultados deslumbrantes, las personas aceptan una noción errónea, incompleta o preliminar como una revelación innovadora. Aunque la mayoría de estos mitos finalmente se refutan, generalmente se han enraizado en las mentes de las personas antes de que esto suceda. Compartiremos 10 de los neuromitos más famosos y sus fundamentos neurocientíficos afirmados falsamente.

1. “Solo usamos el 10% de nuestro cerebro”

Este mito se refiere a la idea errónea de que solo usamos una fracción de nuestro cerebro, por lo tanto, no aprovechamos plenamente su potencial. Su origen sería la fuente de los primeros estudios del cerebro realizados en la década de 1930. El equipamiento para medir esta concepción, que no era lo suficientemente sensible en esa época, reveló algunas áreas del cerebro “silenciosa”, dando la impresión de que nuestro cerebro estaba siendo usado parcialmente. Otra tesis sugiere que la descripción del cerebro como la suma de las áreas altamente especializadas ha llevado a la gente a creer que solo una de estas áreas podría funcionar a la vez. Al parecer, Einstein afirmó que usaba solo el 10% de su cerebro.El diagnóstico cerebral por imágenes actual también podría contribuir a este mito, sugiriendo que sólo las regiones que muestran coloreadas funcionan, cuando en realidad, lo único que tienen es una actividad mayor que el resto del cerebro.

En realidad, las imágenes neuronales muestran que en un momento dado usamos una gran cantidad de áreas interconectadas de los dos hemisferios del cerebro. Usamos todo nuestro cerebro, incluso durante los periodos inactivos más básicos, e incluso durante nuestro sueño. Su potencial se está desarrollando a través de la plasticidad cerebral, refiriéndose a la capacidad del cerebro para cambiar a cualquier edad, para bien o para mal.

2. “Somos de cerebro derecho o de cerebro izquierdo”

A menudo nos dicen que las personas creativas tienen un “cerebro derecho”, mientras que las personas racionales están más centradas en el “cerebro izquierdo”. La idea de que usaríamos un hemisferio del cerebro más que el otro no se basa en nada. La prueba online que muestra a la bailarina rotativa para identificar este perfil imaginario en realidad muestra una propiedad completamente independiente del cerebro humano. Esto se llama la percepción biestable de un estímulo ambiguo. La escena visual de la bailarina puede dar lugar a dos interpretaciones (girando hacia un lado o hacia el otro). El cerebro empieza por elegir una percepción, antes de pasar a la otra después de un tiempo.

Esta creencia errónea se basa en el hecho de que existe una especialización hemisférica relativa, es decir, las dos mitades del cerebro no hacen exactamente lo mismo. Esta asimetría no tiene nada que ver con la personalidad. El hemisferio izquierdo, por ejemplo, alberga las principales funciones del habla (para los diestros). El hemisferio derecho está mejor equipado para la visión profunda. Sin embargo, la mayoría de las tareas que hacemos requieren una colaboración de ambos hemisferios. Están vinculados por una ruta de comunicación masiva llamada el “cuerpo calloso”. Qué queramos pensar o crear, las dos mitades de nuestro cerebro trabajan juntas, todo el tiempo.

Este mito ha permitido a una generación de consultores de Recursos Humanos y en desarrollo personal subirse a una increíble ola de publicaciones y seminarios de los años 1990 al 2000.

3. “Todo se juega en la primera infancia para aprender”

Según esta creencia errónea, es esencial aprender muchas cosas específicas antes de una cierta edad, porque tendremos una gran dificultad para hacerlo más tarde, o no podremos hacerlo en absoluto. “Todo ocurre entre los 3 y los 6 años”, eso es lo que este mito nos hace creer.

La plasticidad neuronal, o la capacidad del cerebro para remodelar, es más intensa a temprana edad, razón por la cual los niños aprenden tan rápido. Los períodos de aprendizaje óptimo se denominan “sensibles” o “críticos”. El aprendizaje es definitivamente posible más tarde, simplemente tomará más tiempo y será más difícil. El hombre está programado neurológicamente para aprender toda su vida, y esto es cierto incluso siendo más mayores.

4. "Hay tres estilos de aprendizaje"

Este mito afirma que cada alumno tiene un estilo de aprendizaje preferido: visual, auditivo o cinestésico. En realidad, estas preferencias, cuando se expresan, son simplemente hábitos de trabajo. La ciencia demuestra que ajustarse a ellas no aporta ningún beneficio.

Somos ante todo seres visuales, sea cual sea nuestra preferencia. Se ha demostrado que asociar una imagen a una explicación facilita el aprendizaje para todos. La multiplicación de las modalidades sensoriales facilita la atención y la memorización de todos los alumnos.

5. "Escuchar a Mozart le hace inteligente"

Este mito se basa en un "error" científico. En 1973, unos investigadores estadounidenses publicaron en la prestigiosa revista Nature unos resultados que mostraban un aumento del coeficiente intelectual tras escuchar una sonata de Mozart. En este estudio, tres grupos de adultos fueron sometidos a pruebas de CI cognitivo antes y después de escuchar a Mozart, música relajante o nada. El grupo "Mozart" mostró una ganancia muy limitada en las habilidades de razonamiento espacial. Este efecto sólo duró unos minutos; las demás pruebas no mostraron nada. Aunque muy preliminar, este resultado dio la vuelta al mundo.

Tuvieron que pasar más de quince años para darse cuenta de que el estudio inicial, aunque riguroso, había producido un resultado erróneo. Pero mientras tanto, la leyenda se había extendido. Los productos del "efecto Mozart" inundaron el mercado educativo mundial, afirmando que desarrollaban la inteligencia de los niños pequeños incluso en el útero. Cabe señalar que el estudio se limitó estrictamente a los adultos. Aunque el "efecto Mozart" está demostrando ser un fracaso científico, investigaciones recientes sugieren que estudiar música en la infancia es beneficioso para la cognición (White-Schwoch, 2013).

6: "La Brain Gym® promueve el aprendizaje"

El programa Brain Gym® pretende facilitar la transferencia de información entre las dos mitades del cerebro mediante una serie de ejercicios. Por ejemplo, sugiere respirar por la fosa nasal izquierda para estimular el lado derecho del cerebro, lo que no tiene ninguna base científica.

Creado por un profesor británico y vendido en ochenta países, este método afirma erróneamente estar basado en la neurociencia. A pesar de las campañas científicas que lo refutan, sigue siendo atractivo para los educadores de muchos países.

Aunque se ha demostrado que el ejercicio físico de cualquier tipo es bueno para el cerebro, el programa Brain Gym® es unánimemente condenado por los científicos.

7. "El cerebro (femenino/joven) es multitarea"

A menudo se dice que las mujeres o las generaciones más jóvenes son mejores en la multitarea. La respuesta de los científicos a la pregunta "¿Son más productivos por la multitarea?" es categóricamente no. Por el contrario, la multitarea supone una carga para el cerebro. Esta es una de las razones por las que está prohibido utilizar el teléfono mientras se conduce.

El único caso en el que es posible una doble tarea es cuando una de ellas está totalmente automatizada, como caminar mientras se habla. Incluso en este caso, basta con un acontecimiento inesperado para interrumpir la actividad automática. Nuestro cerebro es mucho más eficiente cuando realiza una tarea a la vez, independientemente de la edad o el sexo.

8. "Los hombres y las mujeres tienen inteligencias muy diferentes"

A menudo se dice que los hombres y las mujeres no son igual de inteligentes, y en particular que los hombres son mejores en matemáticas. ¿Es esto cierto? Anatómicamente, el cerebro masculino es más grande y pesado que el femenino. También hay diferencias funcionales: el aire de la lengua, por ejemplo, parece más activo en las mujeres. La impregnación hormonal del cerebro no es la misma, ya que en él circulan hormonas sexuales. No se ha establecido ninguna relación entre estas variaciones y las posibles diferencias en el funcionamiento cognitivo.

Mientras que algunos informes han sugerido en el pasado que los niños son superiores a las niñas en matemáticas, otros informes más recientes lo han puesto en duda. Un estudio realizado en 86 países concluyó que la diferencia, si es que existe, es pequeña y atribuible a factores sociales más que de género. Además, un meta-análisis muestra que las niñas tienen un mejor rendimiento escolar en todas las materias desde hace un siglo.

Aunque existen diferencias biológicas en el cerebro relacionadas con el género, su importancia no está establecida. En particular, la inteligencia de hombres y mujeres es bastante comparable.

9. "Los videojuegos de entrenamiento cerebral son eficaces"

Los videojuegos de entrenamiento cerebral son muy populares en Estados Unidos. ¿Son eficaces para mejorar la función cognitiva a largo plazo? Numerosos estudios intentan responder a esta pregunta. Hasta la fecha, los resultados han sido decepcionantes. Un grupo de científicos se ha movilizado incluso en Estados Unidos para denunciarlos ante los consumidores.

Un amplio estudio publicado en Nature analizó el efecto comparativo de tres sesiones de entrenamiento en 11 430 sujetos adultos:

  • ya sea el entrenamiento cerebral de vídeo ;
  • de razonamiento convencional y de resolución de problemas;
  • responder a preguntas triviales buscando la respuesta en Internet.

Tras seis semanas de este régimen, los tres grupos habían aumentado sus puntuaciones cognitivas de forma similar.

Aparte de la falta de resultados concluyentes, la cuestión que plantean estos juegos es la de la transferibilidad del aprendizaje que transmiten. Basta con practicar una tarea para ser más eficiente en ella. Sin embargo, el hecho de que aumentemos nuestra puntuación en un juego, por ejemplo haciendo clic más rápido en un objetivo, no modifica automáticamente nuestro rendimiento cognitivo en la vida cotidiana.

Están surgiendo tres vías serias, pero todavía preliminares:

  • entrenamiento de la memoria de trabajo, especialmente en sujetos con déficit de atención;
  • entrenamiento de la atención y las funciones ejecutivas;
  • los videojuegos de acción simples tendrían una mejora duradera y generalizable en la cognición espacial.

10. Puede aprender mientras duerme

La creencia errónea de que es posible aprender mientras se duerme no es nueva. Los investigadores de la antigua Unión Soviética investigaron esta cuestión en los años 50 y 60. Algunos de sus estudios afirmaban tener resultados positivos, pero tenían graves defectos metodológicos. Esto explica por qué los científicos de los países occidentales nunca han podido reproducir los efectos reivindicados.

Para aprender, hay que estar despierto porque se requiere un esfuerzo consciente. Aunque el sueño no permite nuevos aprendizajes, desempeña un papel considerable en el desarrollo y el funcionamiento del cerebro. En particular, nos permite consolidar el aprendizaje que hemos realizado mientras estábamos despiertos.

Utilizar la neurociencia para desconstruir mitos

Cinco datos científicos

  • Utilizamos el 100% de nuestro cerebro.
  • Multitarea = lentitud + errores.
  • Nuestro cerebro está preparado para el aprendizaje permanente.
  • Todos somos primero "visuales".
  • Cerebro masculino/cerebro femenino: más similitudes que diferencias.

Cinco enfoques rechazados por la ciencia

  • Estilos de aprendizaje visual/auditivo/cinestésico;
  • Enfoques cerebro derecho/cerebro izquierdo;
  • El "efecto Mozart";
  • Brain Gym® ;
  • videojuegos de entrenamiento cerebral.

Fuentes

Este artículo se basa en el libro “Neuro Learning: Les neurosciences au service de la formation”, una obra muy rica que "constituye una proeza pedagógica en la medida en que transforma un proceso eminentemente disruptivo en un conjunto de nuevas posibilidades de aprendizaje".

Fuente: Medjad, N., Gil, P., & Lacroix, P. (2017). Neuro Learning: Les neurosciences au service de la formation. Paris: Eyrolles.

Autor

Gauthier Lebbe, Content Editor @Wooclap

Gauthier Lebbe

Content Editor @Wooclap. Me encanta escribir, aprender, escribir sobre el aprendizaje, y aprender a escribir. Adoro sorprender con mis juegos de palabras cuando la gente no se lo espera. Sobre todo los chistes de pringado.

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