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Blogger invitado: Brian White “Cómo y por qué invertí mi clase”

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Brian White es profesor de biología en la Universidad de Massachusetts Amherst. Wooclap tuvo el placer de entrevistarlo con respecto a su experiencia con el aprendizaje mixto, y particularmente, las aulas invertidas.

El aula invertida, uno de los conceptos más conocidos del aprendizaje mixto, es una estrategia instructiva que invierte el proceso de aprendizaje tradicional. Mientras que el contenido teórico se da fuera de clase, a través de plataformas en línea, por ejemplo, las aplicaciones prácticas, que anteriormente formaban parte de la tarea, se tratan durante las clases.

Muchos educadores están ahora cambiando la forma en que enseñan y Wooclap estaba interesado en la razón por la cual el Prof. White eligió hacerlo.

¿Qué uso le das al concepto de aula invertida y por qué te distanciaste de la forma tradicional de enseñar?

Uso los MOOC (Massive Open Online Course) y el concepto de aula invertida con una gran clase de biología desde 2013. Ahora he implementado este concepto para cursos como Introducción a la Biología ya que estos contienen aproximadamente 600 estudiantes, lo que los hace bastante grandes.

Cambié mi forma de enseñar por dos razones, la primera es la falta de preguntas formuladas por mis alumnos en clase. Al final de cada clase les preguntaba si tenían alguna duda, pero rara vez tenían una. Me di cuenta entonces que eso se debía principalmente a que mis alumnos no tenían ni idea de qué tipo de preguntas hacer o qué se esperaba que supieran en ese momento.

La segunda razón apareció cuando estaba tratando de resolver el primer problema. Empezé a hacerles más preguntas a mis alumnos sobre la materia dada y, al hacerlo, recibí más preguntas a cambio y mejoré la participación en mis clases. Esto me permitió saber cuándo podía pasar al siguiente tema. Aumenté progresivamente la cantidad de preguntas hechas en clase, y rápidamente se convirtió en una parte vital de todo curso.

Sin embargo, dado que mi tiempo para enseñar materia nueva y compartir información adicional era limitado, decidí enseñar los fundamentos teóricos de las clases usando MOOC, para poder aumentar aún más la participación en clase. Compartir información básica online me dejó tiempo para hacer y contestar preguntas en clase, así como para abordar los problemas de los estudiantes a nivel individual.

¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrentan los profesores hoy en día?

Los problemas a los que nos enfrentamos hoy no creo que sean nuevos. Como docente, quieres que tus alumnos puedan hacer uso de lo que han aprendido. En secundaria, por ejemplo, las clases se basan en la memorización, y ese conocimiento se debe usar para resolver problemas. De forma irónica, los estudiantes que resuelven problemas crean problemas para sus profesores, ya que corregir todos los deberes de los alumnos requiere una enorme cantidad de tiempo. En el MIT, mis clases integraban problemas semanales además de tareas para casa, que mis profesores tenían que revisar mientras preparaban nuestras clases diarias. Está claro que tenían asistentes para ayudarlos con ese trabajo, pero no todas las universidades tienen esos recursos a su disposición.

La pregunta que me hice fue, “¿Cómo pueden los estudiantes aplicar lo que han aprendido, mientras optimizan nuestro tiempo y recursos?” me llevó al concepto de aula invertida.

Solía discutir el contenido teórico durante mis clases, y mi asistente se ocupaba de los laboratorios, que eran sesiones de prácticas basadas en el contenido, principalmente sobre casos prácticos y resolución de problemas. Decidí desplazar el contenido de mis conferencias online y centrarme en los laboratorios durante mi tiempo con los alumnos, para que pudieran practicar junto a un experto en la materia, en lugar de con un asistente. Considero que es un mejor uso del tiempo de mis estudiantes y del mío, ya que les permite ver videos de la materia en casa y hacer preguntas sobre ejercicios prácticos en clase.

¿Tus colegas también usan el aula invertida?

Es una pregunta interesante, porque, curiosamente, las clases invertidas son escasas y el aprendizaje mixto parece un poco extraño para la mayoría de mis colegas. Hay excepciones, por supuesto. Las clases de literatura, por ejemplo, siempre han usado el concepto de aula invertida porque los estudiantes tienen que leer los libros en sus casas y hacer todos los ejercicios prácticos en clase. Entonces, este movimiento no es necesariamente una revolución, pero por alguna razón, no es algo en lo que mis colegas estén interesados. Uno de ellos lo intentó en algún momento, pero terminó volviendo a un enfoque tradicional.

¿Ha tenido discusiones con colegas sobre la necesidad de innovar la forma en que se enseña en clase?

Mis colegas no están satisfechos con los viejos métodos de enseñanza y la poca cantidad de interacciones que tienen con sus alumnos, pero a pesar de que muestren interés en dejar esos métodos desactualizados, tienen miedo de hacerlo. El cambio al aprendizaje mixto les desanima.

¿Por qué? Hay varias razones:

  • Subir todo el contenido de sus clases online es una gran tarea
  • Crear videos de sus conferencias tampoco es una tarea sencilla, y no se sienten cómodos con el cambio de sus hábitos de trabajo,
  • También requiere educación de su parte, aprender a trabajar con pizarra, etc.
  • Temen esta “revolución”,
  • ¿Realmente vale la pena?

¿Este nuevo método de enseñanza ofrece un feedback positivo de sus alumnos?

A los estudiantes les encanta, aunque realmente no he analizado los datos lo suficiente como para medir la mejora. El año en que integré el concepto de aula invertida, les di a mis alumnos los mismos exámenes que el año anterior y obtuve resultados similares, pero tengo la fuerte sensación de que aquellos que aprobaron con éxito estuvieron incluso más comprometidos que antes.

Al principio, pensé que un video no era un buen sustituto de mis clases en el aula, pero estaba equivocado. Los videos online permiten a los estudiantes aprender a su propio ritmo; pueden pausar y volver a escuchar si lo desean, lo que significa que no tienen esa presión por seguir el ritmo al que aprenden ciertos compañeros de clase. Gracias a su tarea hecha en casa, tienen acceso al feedback instantáneo,, que es una gran medida de su progreso, y que constituye un beneficio real que verdaderamente disfrutan.

Joséphine Misson

Joséphine Misson

Josephine is marketing manager at Wooclap. Cupcake guru and chief happiness officer in her spare times, you will also find her stuffing her coworkers’ bellies with plenty of delicious treats.